Una carta de presentación
Detrás de Pirobits
Todo empezó por la curiosidad por aprender, que es lo que a día de hoy aún me motiva.

Tenía once años cuando empecé a programar y a escribir sobre lo que iba aprendiendo. No sabía que aquello acabaría siendo mi profesión; solo quería entender cómo funcionaban las cosas y comprobar si era capaz de construirlas yo mismo.
Desde entonces han pasado más de diez años de trabajo profesional: primero como autónomo mientras estudiaba Ingeniería Informática y un máster en Inteligencia Artificial; después en consultoras, empresas de producto y uno de los mayores entornos de comercio electrónico de España.
Por el camino he liderado equipos, tomado decisiones de producto y de arquitectura, acompañado a personas en su crecimiento y seguido escribiendo código. Me gusta moverme entre la estrategia y la ejecución porque las buenas ideas solo demuestran su valor cuando funcionan en el mundo real.
La programación es un medio, no el destino.
Mi forma de trabajar empieza por entender el problema. Luego toca elegir la herramienta —IA, infraestructura o software— y construir algo útil, mantenible y seguro. Sin tecnología por postureo y sin presentaciones que lo arreglan todo por arte de magia.
Hoy construyo productos con agentes de IA: los uso para desarrollar software y también los integro en aplicaciones y procesos automáticos. Me gusta ver hasta dónde pueden llegar, pero también entender qué necesitan para trabajar por su cuenta: un entorno bien montado, permisos claros y un presupuesto. Ahí aplico lo que sé de infraestructura y sigo profundizando en seguridad.
Pirobits nace de esa manera de hacer las cosas. Es donde comparto lo que pruebo, lo que aprendo y las decisiones que tomo, para que otras personas puedan decidir y construir con menos frustración. También es desde donde ayudo a revisar proyectos y a encontrar por dónde seguir.
Si tú también disfrutas construyendo, aprendiendo o resolviendo problemas difíciles, seguramente tengamos bastante de qué hablar.